Hace solo una semana seguía encogido en un rincón de piedra, temblando cada vez que escuchaba pasos acercarse… -tuan - US Social News

Hace solo una semana seguía encogido en un rincón de piedra, temblando cada vez que escuchaba pasos acercarse… -tuan

Hace una semana, nadie sabía su nombre.

Nadie sabía cuánto tiempo llevaba sobreviviendo en aquella casa.

Nadie sabía cuántas veces había aprendido, a la fuerza, que el sonido de unos pasos podía significar dolor.

Solo sabían que había un perro.

May be an image of dog

Un perro al que casi nunca se veía.

Un perro del que a veces salían gemidos tan bajos que parecían no venir de un animal, sino de algo roto por dentro.

La casa estaba al final de una calle estrecha.

Tenía las paredes húmedas.

La pintura levantada.

Y unas ventanas viejas que jamás se abrían del todo.

Los vecinos pasaban rápido por delante.

No miraban demasiado.

En parte por miedo.

En parte por esa costumbre cruel que a veces tienen los barrios de acostumbrarse a lo que no debería parecer normal.

El dueño vivía solo.

No era amable.

No saludaba.

No aceptaba preguntas.

Si alguien mencionaba al perro, respondía con fastidio o con burlas.

“Está bien.”

“Es bravo.”

“No le gusta la gente.”

Siempre lo mismo.

Siempre seco.

Read More