El sol de la mañana caía sin piedad sobre la calle de piedra, -tuan - US Social News

El sol de la mañana caía sin piedad sobre la calle de piedra, -tuan

La calle parecía suspendida en una hora quieta del día.

No había gritos.

No había prisa.

No había más ruido que el eco lejano de una ciudad respirando detrás de las fachadas antiguas.

Las paredes de piedra devolvían el calor del sol.

May be an image of one or more people and street

Los balcones colgaban sobre la calle como testigos mudos de una escena demasiado íntima para pertenecer al mundo.

Fue allí donde algunos lo vieron pasar.

Un hombre ancho de hombros.

Gorra oscura.

Camiseta negra empapada por el sudor.

Pantalones gastados.

Botas que parecían haber conocido demasiados caminos.

Y sobre su espalda, sostenido con una especie de arnés improvisado, un golden retriever de tamaño grande que ya no podía caminar por sí mismo.

No era una imagen común.

Tampoco era una imagen calculada.

Se notaba de inmediato que aquello no había sido preparado para ser visto.

Era simplemente la única forma que aquel hombre había encontrado para seguir adelante con su perro sin abandonarlo a mitad del trayecto.

A algunos les pareció una escena tierna.

A otros, una imagen imposible de olvidar.

Pero nadie en aquella calle conocía la historia completa.

Ni el nombre del hombre.

Ni el nombre del perro.

Ni la razón por la que ese animal de mirada noble iba descansando sobre una espalda humana como si todo el peso del amor se hubiera vuelto visible.

El hombre se llamaba Mateo.

Read More