Mientras todos huían del estruendo y las casas quedaban vacías,-tuan - US Social News

Mientras todos huían del estruendo y las casas quedaban vacías,-tuan

Cuando empezó el estruendo, la gente del valle dejó de dormir.

No había reloj más preciso que el miedo.

No había amanecer limpio.

No había noche completa.

Todo se medía por vibraciones en las ventanas.

May be an image of animal

Por mensajes interrumpidos.

Por llamadas que no entraban.

Por autos cargados con prisa.

Por la mirada de los vecinos cuando ya no sabían si despedirse era un gesto de horas o de para siempre.

En medio de esa ruptura, los primeros en quedarse sin explicación fueron los animales.

Perros de patio.

Perros de azotea.

Perros que seguían corriendo a la puerta al escuchar un motor aunque la familia ya se hubiera marchado dos días antes.

Perros callejeros que de pronto se encontraron en barrios donde las manos habían desaparecido y el silencio olía a polvo caliente.

Samir no salió a buscarlos el primer día.

Ni el segundo.

Al principio estaba ocupado ayudando a sacar personas.

Transportando bolsas.

Compartiendo gasolina.

Cargando bidones.

Haciendo lo mismo que todos hacían cuando el mundo se contrae y solo queda espacio para resolver lo inmediato.

Pero entonces vio al primero.

Un perro blanco amarrado a una reja.

Con dos recipientes vacíos a sus patas.

Read More