Durante años, Bodam vivió en la clandestinidad. Sus días carecían de consuelo y sus noches no le ofrecían seguridad.

Vivía en una choza en ruinas, expuesta a inviernos gélidos y veranos sofocantes, sobreviviendo día a día. No la tenían como mascota, sino por su capacidad reproductiva.
Su dueño la utilizaba para la cría hasta que su salud empezó a deteriorarse. Conforme perdía fuerza, también perdía valor para él. Cuando Bodam dejó de tener cachorros, ya no valía la pena conservarla.
Lo que siguió fue silencioso y devastador.
La dejaron en la misma choza sin acceso constante a comida ni agua. Pasaron los días, luego las semanas, sin que nadie la visitara ni interviniera.
Cuando los rescatadores se enteraron de su estado, Bodam ya estaba al borde de la muerte.
Lo que sucedió después fue documentado por un equipo de rescate animal, capturando el momento en que una vida abandonada finalmente fue rescatada.
Cuando finalmente llegó la ayuda
Cómo encontraron a Bodam
Cómo encontraron a Bodam | Fuente del rescate: savedogs.korea
Cuando el equipo de savedogs.korea recibió el aviso, se apresuraron al lugar y contactaron a la policía de inmediato. No había tiempo que perder.
Encontraron a Bodam exactamente donde la habían dejado. Débil, desnutrida y apenas pudiendo mantenerse en pie.
Sin embargo, al abrir la puerta, ocurrió algo inesperado.
Los rescatistas dijeron que no se resistió ni entró en pánico. Se puso de pie y caminó delante de ellos, como si comprendiera que ese momento era importante.
A pesar de años de abandono, Bodam no se inmutó ante las manos humanas. No se acobardó. Los siguió.
El equipo de rescate reflexionó más tarde que el momento fue intenso e irreal, “como si supiera que le quitaríamos el dolor”.
Una vida dedicada a la explotación
La condición de Bodam no era inusual en perros mantenidos exclusivamente para la cría.
La ASPCA explica que, dado que las fábricas de cachorros solo buscan venderlos, tienen pocos incentivos para brindarles cuidados físicos o emocionales a los perros reproductores adultos. Esta realidad refleja la vida de Bodam.
Nunca estuvo destinada a ser amada. Solo a ser mantenida hasta que su cuerpo ya no pudiera cumplir una función.
La realidad médica para la que nadie estaba preparado.
Bodam fue llevada directamente al hospital. Los veterinarios actuaron con rapidez, conscientes de su delicado estado.
Se le realizaron pruebas. Luego, exámenes. Y entonces llegó el diagnóstico que lo cambió todo.
Bodam tenía cáncer de estómago.
Su ojo estaba gravemente inflamado, lo que le causaba dolor constante. Su cuerpo estaba gravemente desnutrido y agotado tras años de abandono.
Los médicos explicaron la situación con claridad. La cirugía sería extremadamente costosa y las probabilidades de éxito eran muy bajas. Su cuerpo estaba débil y su supervivencia era incierta, independientemente del tratamiento que eligieran.
VCA Animal Hospitals señala que «a veces, el pronóstico está limitado por el grado de debilitamiento (por ejemplo, pérdida de peso y desnutrición)», un factor que influyó mucho en el caso de Bodam.
El equipo se enfrentó a una decisión que ningún rescatista desea tomar.